Hay dos formas principales de abortar: la píldora abortiva (también llamada aborto con medicamentos) y el procedimiento de aborto (también llamado aborto en clínica). La decisión de optar por el aborto con medicamentos o el procedimiento de aborto dependerá de lo avanzado que esté el embarazo, de lo que ofrezca el centro de salud en el que decidas abortar y de tus preferencias. Tenemos más información sobre cómo decidir entre estos dos tipos de aborto.
También hay distintos tipos de procedimientos de aborto, y el tipo que te practiquen dependerá de lo avanzado que esté tu embarazo (lo que calcularemos cuando nos indiques el primer día de tu última regla). Cuanto más avanzado esté el embarazo, más complicado será el procedimiento.
Los procedimientos de aborto se realizan de forma segura en hospitales, consultorios médicos y centros de salud. Aunque a veces se denomina "aborto quirúrgico", no suele practicarse en un quirófano.
¿Hasta qué momento del embarazo se puede realizar un procedimiento de aborto?
El embarazo puede interrumpirse de forma segura en cualquier momento. Sin embargo, el procedimiento de aborto es más complicado, toma más tiempo y es más difícil de realizar en las etapas avanzadas del embarazo. Los distintos estados tienen leyes diferentes sobre el momento del embarazo en que se puede abortar, por tanto, solo cuando nos des tus datos de localización te podremos dar la información sobre la ley del estado correspondiente. Sin embargo, en general, los procedimientos de aborto están disponibles durante más tiempo en el embarazo que la píldora abortiva. La píldora abortiva puede ser ofrecida hasta las aproximadamente las 14 semanas de embarazo, pero muchos proveedores dejan de ofrecerla antes.
¿Qué ocurre antes del procedimiento?
Algunos estados requieren una visita previa al aborto (una visita adicional en persona) seguida de un retraso de horas o días antes de tu cita para el procedimiento. Otros estados no requieren una visita extra, pero sí exigen un retraso entre programar y tener el procedimiento. Algunos estados no requieren ninguna de las dos cosas.
En tu visita, llenarás formularios y hablarás sobre tus opciones (incluyendo cómo quieres manejar el dolor). Es posible que te hagan un ultrasonido para confirmar de cuántas semanas estás. Si tu estado requiere una visita previa al aborto, los formularios, la conversación y el ultrasonido ocurren en esa visita; de lo contrario, pueden ocurrir en tu cita para el procedimiento.
¿Qué ocurre durante el procedimiento?
Durante el aborto, te desnudarán de la cintura para abajo y te pondrán una sábana sobre el regazo. Si prefieres, puedes llevar una falda o un vestido largo y holgado, para después quitarte la ropa interior y subirte la falda. (Puedes vestirte como prefieras, pero tenga en cuenta que si llevas un enterizo o mameluco, puede que tengas que quitártelo entero).
Te recostarás en una camilla con los pies en los reposapiés, igual que cuando vas al ginecólogo u otro profesional de la salud para hacerte una citología vaginal o un análisis para detectar una infección por hongos. El médico utilizará un espéculo para separar las paredes de la vagina y poder ver bien tu cérvix, y a continuación te inyectará un anestésico en el cuello uterino. En los abortos que se practican al principio del embarazo, el profesional dilatará (abrirá) el cuello uterino. Poco después, el profesional utilizará una succión suave para vaciar el útero. La intervención suele durar solo unos minutos.
Si tu embarazo tiene más de 16 semanas, es posible que necesites un paso adicional para dilatar más el cuello uterino antes del procedimiento y facilitar así la realización del aborto. Tomarás medicamento para dilatar el cuello uterino o bien un profesional de la salud te introducirá en el cuello uterino un dilatador especial llamado laminaria, que se expandirá lentamente y abrirá el cuello uterino de forma gradual. Este tipo de aborto se denomina D&E: dilatación y evacuación. Los dilatadores de cérvix, ya sean medicamentos o laminaria, pueden tardar unas horas o toda la noche en hacer efecto. Una vez que el cuello del útero está bien dilatado, el proveedor de servicios de aborto aplicará succión y utilizará algunas herramientas para vaciar suavemente el útero.
¿Qué ocurre después del procedimiento?
Después del procedimiento de aborto, permanecerás un tiempo en una sala de recuperación antes de irse. Si te han dado sedantes, necesitarás que alguien te ayude a volver a casa, como tu pareja, un amigo o un familiar, aunque tengas pensado utilizar el transporte público, un taxi u otro servicio de transporte.
Es posible que tengas cólicos y sangrado en los días posteriores al aborto, pero estos síntomas irán disminuyendo en el transcurso de la semana siguiente. Algunas personas casi no tienen hemorragias y otras tienen manchados que duran unas semanas. Varía de una persona a otra, pero en general, cuanto más temprano se practique el aborto, menos cólicos y hemorragias habrá después. Puedes retomar tus actividades habituales al día siguiente y volver a mantener relaciones sexuales en cuanto te sientas bien.
Algunos profesionales de la salud recetan antibióticos preventivos a todas las personas que se someten a un aborto.
Debería volver a menstruar entre las cuatro y seis semanas posteriores al procedimiento del aborto. Pero puedes volver a quedar embarazada antes si no utilizas métodos anticonceptivos y mantienes relaciones sexuales con penetración del pene en la vagina. Si quieres empezar a tomar anticonceptivos después de abortar, te explicamos cómo hacerlo. Si han pasado ocho semanas o más desde el aborto y no ha menstruado, contacte a tu proveedor de servicios de aborto.
¿Qué tan doloroso es el procedimiento?
El dolor del aborto varía de una persona a otra. Algunas personas tienen muy poco dolor que se siente como leves dolores menstruales, y otras sienten un dolor muy intenso que es más parecido al de las contracciones que se tienen al dar a luz.
Te ofrecerán analgésicos que puedes tomar por vía oral, y es posible que también te ofrezcan ansiolíticos que puedes tomar por vía oral. Asimismo, te inyectarán un anestésico en el cuello del útero.
También es posible que te administren un sedante por vía intravenosa. Si te administran "sedación consciente" de ese modo, estarás despierta pero muy relajada, y la intervención debería ser prácticamente indolora. Si te colocan anestesia general, que es un tipo de sedación intravenosa que te duerme por completo, no sentirás ni experimentarás nada durante la intervención; simplemente te despertarás y todo habrá terminado. La sedación suele tener un costo adicional. Si no te sedaron, la parte dolorosa del aborto suele durar solamente entre cinco y diez minutos.
Muchas personas se dan cuenta de que los cólicos han desaparecido en el momento en que abandonan el lugar en donde se realizaron el aborto, pero es posible que sienta cólicos o dolor después de la intervención. Una almohadilla térmica y los analgésicos de venta libre deberían ayudar a reducir el dolor después del procedimiento.
¿Cuándo hay que acudir a un centro de salud después del procedimiento?
Tu proveedor de servicios de aborto debería darte información sobre cuándo y cómo puedes contactarle después de un aborto, pero si no lo hace, pídele información de contacto de emergencia y pregunte qué cosas debe tener en cuenta y qué precauciones tomar.
Siempre debes ponerte en contacto con tu proveedor de servicios de aborto si sientes que algo no está bien o si tienes preguntas o inquietudes posteriores al aborto. Si no logra contactarse con tu proveedor, llame o envía un mensaje de texto a M+A Hotline.
Definitivamente debes ponerte en contacto con tu proveedor de servicios de aborto (o tu proveedor de atención médica habitual) después de un procedimiento de aborto si experimentas:
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Sangrado excesivo (esto significa empapar dos toallas sanitarias por hora durante dos horas seguidas)
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Fiebre superior a los 100.4 F
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Dolor que empeora o que no cede con analgésicos de venta libre